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Miles Davis. Julio de 1998 Recuperación en cajas CBS está reeditando las grabaciones que Miles Davis realizó en esta compañía y lo está haciendo con unas ediciones preciosas en las que el material del mago se agrupa en base a conceptos cronológicos o estilísticos. Recientemente se han puesto a la venta dos cajas que forman parte de una serie que tendrá continuación. La primera está centrada en las obras que el trompetista realizó con Gil Evans y la segunda recoge todo el material grabado en el sello con la formación de quinteto que algunos consideraron el mejor grupo del mundo. Al mismo tiempo, el sello Capitol pone en la calle un álbum doble en el que se recoge la obra que Davis grabó en el formato de noneto. No es la primera vez que Davis aparece "empaquetado". Su obra puede ser perfectamente analizada atendiendo a criterios conceptuales o temporales y la mayoría de su material es digno de ser reeditado. Con ello, muchos aficionados que tienen abundantes discos del trompetista ven completada su colección de una manera ordenada con información escrita sobre todo lo que rodeó sus sesiones. Recientemente se puso a la venta "Miles Davis Quintet 1965-68", un álbum en el que se incluyen seis compactos que contienen el material que la formación grabó en seis discos de vinilo junto a otros temas que fueron incluidos en álbumes posteriores y recopilaciones. La caja contiene, además, trece temas inéditos con algo más de hora y media de música presentada en forma de tomas alternativas. Junto a los discos se incluye un fabuloso libreto de 116 páginas en el que se echa un vistazo a la vida de Davis además de relatar minuciosamente el trabajo realizado en todas las sesiones de grabación reflejadas en los compactos. El material ha sido remasterizado con la tecnología de veinte bits, lo que ha permitido a los técnicos aprovechar el efecto estéreo de manera muy diferente a las grabaciones originales, algunas de ellas registradas en mono. Hace poco tiempo apareció otra caja dentro de la misma serie. Aquélla recogía las obras que Davis realizó con el arreglista Gil Evans, en las cuales aparece la orquesta y en las que el trompetista mostraba otra de sus facetas peculiares. En "The complete Columbia studio recordings" se incluía el material editado originalmente en los discos "Miles ahead", "Porgy and Bess", "Sketches of Spain" y "Quiet nights", añadiendo una versión alternativa (con material inédito) del "Miles ahead" y otro compacto con temas que nunca vieron la luz y que completan todo el material que Evans y Davis grabaron juntos. Por si esto fuera poco, CBS también ha puesto recientemente a la venta "The complete live at the Plugged Nickel 1965", una caja en la que se incluyen siete compactos con material registrado en directo durante el 22 y el 23 de diciembre del año citado con la formación, por tanto, del famoso quinteto al que se refiere "Miles Davis Quintet". La próxima caja que se ponga a la venta entrará de lleno en el material que Miles Davis grabó en lo que se ha denominado "período eléctrico" y contendrá, entre otros, los históricos discos "In a silent way" y "Bitches brew". Coincidiendo en el tiempo, el sello Capitol ha puesto en la calle "The complete birth of the cool", un álbum doble en el que se recogen las grabaciones que Davis realizó en noneto durante 1948. En él aparecen también piezas expuestas en directo que no habían visto antes la luz. Los temas recogidos aquí fueron la primera colaboración que el trompetista realizó con el arreglista Gil Evans. El mago De Miles Davis ya se ha escrito de todo y nadie duda a estas alturas que su nombre ha quedado reflejado en la música del siglo XX como uno de sus verdaderos clásicos. Las virtudes de Davis fueron muchas, pero, probablemente, la más marcada fue la de estar siempre en vanguardia sin perder un concepto estético personal. Miles siempre cogía las nuevas tendencias en sus inicios, las desarrollaba, sentaba cátedra y, cuando era considerado como un maestro, las abandonaba apuntándose a las que estaban naciendo en ese momento. Así, su carrera se inició en el jazz tradicional, pasó por el bebop, dio nacimiento al cool, sentó las bases del jazz rock, entró en el funk, pasó por la música orquestal y bordeó el free desde el aspecto más pragmático. Todo ello lo hizo siempre con un talento innato para descubrir a los músicos que iban a desarrollar el jazz del futuro. Cada nombre que ha conseguido consolidarse en el terreno jazzístico ha tenido, antes o después, una conexión con Miles Davis. El fue el encargado de poner delante del público mayoritario a gente como John Coltrane o Bill Evans (el pianista), pero no se puede olvidar que Herbie Hancock, Chick Corea, John McLaughlin, Sony Rollins, Joe Zawinul o el otro Bill Evans (el saxofonista) también pasaron por sus formaciones antes de decantarse por una carrera en solitario plagada de éxitos. Su vida, aparte de la música, ha representado también de manera evidente a la América negra de este siglo, ya que, si bien nació en una familia acomodada, en la década de los treinta fue un crío que sufrió la segregación racial como cualquier otro. Treinta años después, sin embargo, Davis era alabado en todo el mundo, vestía la ropa más cara, montaba en Ferraris y tenía a su disposición todas las mujeres a las que pudiera agradar. Se permitía actuar de espaldas al público o dar un puñetazo a su entrevistador delante de las cámaras de televisión. Era único, imprevisible e impresionante y es uno de los pocos músicos que ha sido alabado en todas las partes del mundo sin hacer música que pueda considerarse popular. Dentro del jazz no puede haber duda al catalogarlo como el músico más trascendente de todos, ya que cubrió un tiempo en el que el género evolucionó siempre a su ritmo. Si otros artistas han quedado en la historia como virtuosos o como músicos mucho más válidos que él a nivel técnico, ninguno ha podido igualar su prestigio, su capacidad de adaptación y su eclecticismo estético. Davis fue, realmente, el músico que presentó el jazz a las grandes audiencias, el que necesitó que los pabellones de deportes se abrieran a esta música y el que, en muchos países, obligó a los medios de comunicación a informar sobre la actividad jazzística. Davis, lógicamente, también tiene sus detractores, personas que le consideran un oportunista nato cuya única virtud fue la de descubrir a talentos de los cuales se aprovechaba. La mayor crítica que recibió fue la de traicionar al jazz entrando en parámetros eléctricos que desvirtuaban las formas más clásicas del género. Todas estas opiniones, tan respetables como cualquier otra, utilizan siempre los mismos argumentos que se escucharon también en su contra Elvis, Beatles, Rolling Stones o Camarón de la Isla. Hay quien prefiere el inmovilismo como virtud y, lógicamente, para quien defiende esta postura, Davis es un verdadero atentado dentro del mundo del jazz. Historia Davis nació el 25 de mayo de 1926 en Alton, Illinois, pero toda su juventud la pasó en San Luis. Dado que su familia no tenía problemas económicos y su padre tenía un trabajo estable, pudo aprender música sin tener que recurrir a una formación autodidacta. Si bien sus padres querían que el pequeño Miles fuera médico, él se decantó claramente por convertirse en músico profesional cuando escuchó en directo a la orquesta de Billy Eckstein. Allí estaban, tocando juntos, Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Budd Johnson, Art Blakey y Sara Vaughan. Es fácil entender la fascinación que Davis sintió por esta música y, sobre todo, por las formas que Parker y Gillespie empezaban a dar a luz. Su primer trabajo serio fue, precisamente, en esa orquesta, aunque Eckstein le contrató para no desanimarle, ya que, según dijo unos años después, la calidad de Davis con la trompeta dejaba mucho que desear. En muy poco tiempo Miles era la sombra de Parker y de su mano entró en el bebop y en los vicios que conllevaba en esa época la vida del músico. Grabó por primera vez el 6 de mayo del 45 en un disco de Herbie Fields, aunque para la historia queda mejor reflejar la sesión del 26 de noviembre en la que grabó junto a Parker, Gillespie, Bud Powell, Curley Rusell y Max Roach. En la grabación del tema "Koko" Parker tocaba tan rápido que Miles era incapaz de seguirle. Aquello no desanimó a Miles, muy concienciado de su capacidad, y siguió mejorando centrado en la nueva estética que Parker y Gillespie estaban desarrollando. Un enorme avance en su actividad se produjo cuando entró a formar parte del quinteto de Parker, un grupo formado después de que el saxofonista sufriera una cura de desintoxicación e impusiera a su grupo una dinámica de ensayo. Bird (el sobrenombre de Parker) nunca asistió a los mismos y Davis se empezó a convertir en el director musical de la banda. En 1948, tras una recaída del saxofonista, Davis formó su primer grupo serio con Max Roach y Dexter Gordon. Fue entonces cuando conoció a Gil Evans y cuando empezó a desarrollar realmente su música. El primer resultado fue la formación de un noneto en el que era el verdadero líder. Más tarde llegaría la firma con Capitol y la grabación de "The birth of cool", álbum que asentó una etiqueta hasta entonces inexistente: el cool jazz. Su fama creció lo suficiente como para girar por Europa, aunque esta parte de su vida tuvo demasiados problemas de adicción como para poder consolidar cualquier proyecto. En el 53 grabó por última vez con Charlie Parker y al año siguiente decidió desengancharse de la heroína, a la que, según él, nunca volvió. Su "renacimiento" se considera asociado a la aparición del hard bop y, después de unas actuaciones apoteósicas, decide formar un quinteto estable con el que desarrollar su música. Para la formación elige a Red Garland, Paul Chambers, Philly Joe Jones y Sony Rollins, aunque, finalmente, y ante la negativa de éste, incorpora a un joven valor en el que ve talento: John Coltrane. Discos como "Cookin'", "Workin'", "Steamin'" y "Relaxin'" hacen exclamar a los críticos que estamos ante el mejor grupo del mundo. Es entonces cuando la CBS le tira los tejos con una propuesta impresionante. Con Columbia En CBS debutó con "Round about midnight", pero los ejecutivos de la compañía le ofrecieron una proposición innovadora: grabar con orquesta. Miles aceptó el reto y grabó "Music for Brass" con composiciones de John Lewis y J. J. Johnson. El resultado le hizo cavilar y decidió que ese proyecto tenía mucho más futuro que el de un único disco. Su idea, sin embargo, no pasaba por los compositores que le ofrecía la CBS, sino por Gil Evans, su viejo conocido que había tenido una enorme importancia en la puesta en marcha de su noneto. Con problemas en el quinteto debido a los continuos deslices de sus músicos con las sustancias nocivas se centró en el trabajo orquestal grabando "Miles ahead", su primera colaboración discográfica con Evans. En aquel mismo 1957 participó también en la creación de la banda sonora de "Ascensor para el cadalso", una película que tuvo más éxito por el trabajo de Davis que por su argumento en sí. Empeñado en refundar su quinteto ficha a Cannonball Adderley y admite la presencia, de nuevo, de Coltrane, aunque ello suponga ampliar el grupo hasta el sexteto. En esta época conoce a Bill Evans, un pianista blanco que le deja impresionado y que dejará su propia marca en la música de Miles. Así nacería "Kind of blue", uno de los discos que se consideran imprescindibles en cualquier discoteca, aunque no menos interesante es el trabajo que, al mismo tiempo, Davis desarrolló con Gil Evans en la adaptación de la ópera "Porgy and Bess". La categoría de la formación de Davis se puede palpar en un hecho: por las mismas fechas, Coltrane grababa también en solitario y el resultado no fue otro que "Giant steps", otro disco clásico donde los haya. El quinteto En 1959 Davis graba su tercera colaboración con Gil Evans y lo hace centrándose en la música española. "Sketches of Spain" es un disco capital en el que las formas clásicas del "Concierto de Aranjuez" se funden con la sutilidad de Miles y con los apreciables arreglos de Evans. Aún tenía que trabajar el trompetista un poco más con este enorme músico antes de dar por finalizada su relación. Se trataría, en aquella ocasión, de un acercamiento a la música brasileña reflejado en "Quiet nights", un álbum en el que Evans adapta composiciones de João Gilberto y Jobim para la trompeta de Davis. Por otro lado, Miles tiene problemas para adaptar su quinteto a los parámetros estéticos que requiere para el momento. Algunos de sus músicos prefieren volar en solitario y en 1961 el trompetista graba por última vez con Coltrane, quien se muestra dispuesto a escribir otra página de la historia del jazz. En estos años están apareciendo nuevas tendencias dentro del género. Gente como Ornette Coleman, Eric Dolphy o Charlie Mingus están catalogando un nuevo concepto sonoro para el jazz, concepto que Davis mira con eclecticismo pero que desarrolla en su nueva gira europea. Es una época de cierta crisis en la que el trompetista comienza a reivindicar públicamente su solidaridad con la negritud americana e inicia una mala relación con la prensa y el público que se prolongará hasta el día de su muerte. Después de grabar "Seven steps to heaven" decide reformar su grupo y mira, de nuevo, a los jóvenes talentos. Decide continuar con Ron Carter (25 años) y da entrada a Tony Williams (17). Para el piano se fija en un chico que empieza a tener popularidad gracias a unos recientes hits (Herbie Hancock (20)) y en el saxo ubica la solvencia ya demostrada de Wayne Shorter (29). Esta asociación vuelve a ser bautizada por parte de la crítica con el nombre de "el mejor grupo del mundo" y los resultados se muestran evidentes. "ESP", "Miles smiles", "Sorcerer" (con todo el material compuesto por Shorter), "Nefertiti", "Miles in the sky" y algunas piezas de "Files de Kilimanjaro" ven la luz con esta formación, un grupo plagado de talento que permitirá a Davis evolucionar mucho en poco tiempo. Con estos músicos, Miles se introducirá poco a poco en los nuevos sonidos que traen consigo los elementos eléctricos, innovará de nuevo, se apuntará a las tendencias modernas y entrará en un período que consolidará a Davis entre el público masivo. Pero eso es otra historia y probablemente volvamos a ella cuando aparezca en el mercado la próxima caja con el material que el trompetista grabó entre septiembre del 68 y febrero del 69, una época que revolucionó al mundo. E.P. Miles Davis & Gil Evans. "The complete Columbia studio recordings". CBS Miles Davis quintet. "1965-68). CBS Miles Davis. "The complete birth of the cool". Capitol 7243494550
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