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Caskärrabias. Mayo de 1998 Puro rock madrileño A estas alturas debe estar prensándose su nuevo trabajo para aparecer pronto en la calle. "Vamos a liarla", su debut, presentó a un grupo alejado del montón, con calibre y nivel como para aspirar a lo más alto. Con todo, es difícil llegar al público masivo con una compañía pequeña en un género tan poblado. Ahora lo tienen más fácil: nueva compañía, mejor producción, más presupuesto y la experiencia que da el haberse paseado por toda España tocando frente al público. Cogemos el ascensor. Solamente hay un piso de diferencia entre el bar y el estudio, pero Kake lleva las manos llenas de vasos de cerveza y prefiere no arriesgarse a un tropiezo que dé con todo por el suelo. Al llegar al estudio aparece la enorme mesa con infinidad de botones y con más luces que un árbol de Navidad. Están mezclando el cuarto tema de lo que será su nuevo disco y la formación casi al completo de Caskärrabias esta aquí. JuanPe (bajo), Juan Carlos Patón (guitarra), el propio Kake (guitarra y voz), y Paco Soto (técnico) charlan con Lola Román, la encargada de sonido que asume la responsabilidad de la mezcla. En poco tiempo empieza a sonar la pieza y todos abren especialmente sus orejas dispuestos a advertir el fallo, la nota mejorable o el sonido ideal. Es evidente que es una canción de Caskärrabias. Parece mentira lo definitorio que es el sonido de este grupo: una voz peculiar, unas letras que nunca sobran ni son en balde, una base rítmica solvente que evita los aderezos y un par de guitarras que se compenetran hasta donde saben. Tienen su sonido y eso, cuando se plasma en un primer disco, ya dice mucho de un grupo. Ahora están trabajando en su segundo álbum, en aquél que, en teoría, puede hacerles saltar hacia un público amplio. Caskärrabias ya es un grupo de sobra conocido en los barrios de la periferia de Madrid e, incluso, puede que tenga más admiradores fuera de esta ciudad que los que han podido proporcionarles las calles de la capital. Es, como se suele decir, un grupo de barrio, de ésos que llena locales siempre y cuando estén en la periferia pero con problemas a la hora de obtener el reconocimiento de la gente más situada. Sus letras son de lo más llamativas. Kake es un poeta urbano, pero no de los que riman "melón" con "camión" o de los que remiten toda su dinámica expresiva a los temas obvios. La gente de Caskärrabias también está a favor de la insumisión, contra el imperio del dinero y contra los políticos corruptos, pero no hace de ellos banderas repetidas en cada mano. Su expresión es sutil, cotidiana y tremendamente original. Si "Madrid", uno de los temas de su primer disco, lo hubiera compuesto Antonio Vega todo el mundo diría que es una obra maestra. Como lo compuso Kake sólo ha recibido el reconocimiento de su público y el hecho de que se lo pidan en cada concierto tras negarse siempre a tocarlo en directo. "El primer álbum nos ha abierto mucho camino y nos ha permitido tocar por toda España. No hemos hecho muchos festivales, pero es que, al fin y al cabo, preferimos tener un contacto más directo con la gente, mostrarnos como somos y hacer que el público nos conozca. Ya habrá tiempo de tocar en escenarios grandes y con mucha gente alrededor. Cuando hicimos nuestra primera maqueta la movimos en bares pequeños y en garitos de ciudad. Nos lo pasábamos bien y veíamos que el público conectaba con nosotros, por lo que, al sacar el álbum, hicimos lo mismo". Estamos en un descanso y hemos desandado lo andado para volver a sentarnos en el bar. Ellos toman cerveza que se sirven de una jarra que a mí me parece enorme. Yo prefiero mi copa mientras me dedico a tomar notas que luego trataré de descifrar. "La respuesta del primer disco fue buenísima: gustó mucho y vendió relativamente bien. Todas las críticas que cayeron en nuestras manos hablaban bien del álbum y eso apoyó lo que siempre presentamos en directo. Nuestros conciertos son los verdaderos transmisores de nuestras canciones y han sido la mejor forma de promoción que hemos tenido". A mí siempre me resultó curioso que "Vamos a liarla" no se vendiera más, pero ellos tienen su explicación: "No se trabajó lo suficiente, fuera por lo que fuera. Tal vez pecamos de inexperiencia y siempre que llegábamos a los lados lo hacíamos tarde y a destiempo. Esperamos haber aprendido y enmendar este aspecto con el nuevo disco. Nosotros controlamos el circuito de bares muy bien, pero lo de la promoción, las ventas y todo eso nos pilló totalmente de primerizos". Su primer álbum apareció en la etiqueta BKT y su nuevo trabajo se editará con Edel. "Cuando apareció 'Vamos a liarla', BKT no estaba en la situación que vive ahora y tampoco pudieron volcarse con el disco. Además, la distribuidora tampoco colaboró especialmente y eso, con el tiempo, se notó mucho". Sobre su nueva compañía dicen que "cuando les presentamos los nuevos temas respondieron bien, pero, por lo visto, tenían problemas de fechas para sacar todo el producto que tienen previsto. Entonces lo vimos casi como una negativa, pero más tarde nos llamaron diciéndonos que había la posibilidad de editar el disco si éramos capaces de hacerlo antes del verano. Nosotros teníamos todo el material escrito y sólo nos faltaba matizar algunos detalles. Vinieron a vernos en directo cuando tocamos en Canciller. Allí interpretamos algún tema nuevo, vimos que funcionaban bien y todo se decidió con mayor claridad. Así que, ya nos ves: entramos en el estudio corriendo y el disco está ya casi terminado". El disco A la hora en que pedimos la segunda ronda aún está por decidir el título del disco. Puede que al final decidan que sea una obra homónima o puede que se decanten por reafirmarse y llamarlo "Seguimos siendo los mismos". Se llame como se llame, se habrá grabado en Sonoland y estará producido por Paco Soto. "Paco también es Caskärrabias. Es nuestro productor, nuestro técnico y nuestro amigo. Es como otro guitarrista u otro batería. Produjo nuestra maqueta y nuestro primer disco y quedamos totalmente satisfechos. Ahora tiene más medios, por lo que su trabajo será más fácil y quedará mucho mejor". Paco también está en la mesa y, efectivamente, es como un miembro más de la banda. Sus opiniones tienen el mismo peso que las del resto de los componentes del grupo y, cuando se trata de hablar de sonido, su criterio, lógicamente, es el que más se respeta. ¿Hablamos del disco? "Son diez temas, bastante variados. Hay canciones rápidas, otras más tranquilas, riffs más modernos Incluso hay alguna cosa con influencia latina. Se trata de un tema que hemos recuperado de la primera maqueta. Quisimos incluirlo en 'Vamos a liarla', pero vimos que, con los medios de los que disponíamos, no iba a quedar como a nosotros nos hubiera gustado. Ahora sí hemos podido tocarla como queríamos y hemos decidido incluirla aquí". ¿Y las letras? "Siguen la tónica que ya marcó el primer álbum. Son historias cotidianas, sentimientos, cosas que hablan de la calle y del ambiente en el que nos movemos. Hay también una referencia literaria. Cuando leí 'El viejo y el mar' me impresionó tanto que volví a leerlo otra vez. Luego compuse una canción sobre el argumento desde el punto de vista que caracteriza a Caskärrabias: es una situación que puede aplicarse a personas allegadas o, incluso, a nosotros mismos; la historia de una lucha por conseguir un sueño y el no llegar a alcanzarlo nunca". En el momento en que charlamos no está presente Felipe, el batería del grupo. La banda no ha alcanzado todavía un status lo suficientemente gozoso como para vivir sólo de la música y todos tienen que mantener sus trabajos. Quisieran tener más tiempo para el grupo, pero, de momento, tienen que conformarse con el que hay. "Tienes que aguantar el apretón soñando que un día podrás llegar a vivir de esto. Cuando más lo sueñas es cuando vas a tocar a Galicia: siempre tienes que hacer tres fechas y tocar el domingo, por lo que te vuelves de noche y, cuando sales de la furgoneta, ya tienes que estar listo para ir a currar". Les comento que los Rolling Stones, antes de grabar, tuvieron que tocar durante mucho tiempo en baretos por el sueldo de cinco libras. "Creo que nosotros hemos llegado a hacerlo por menos", se ríen. Los próximos proyectos de Caskärrabias combinan sus habituales actuaciones con el programa de promoción del disco que ordenará la compañía. Cuando leas esto es probable que el álbum ya haya sido presentado a los medios con una actuación en directo. Luego, durante los fines de semana, continuarán su caminar tratando de darse a conocer en los sitios en los que aún no han estado. El hecho de que el álbum haya salido tan cerca del verano (se pondrá a la venta a mediados de mayo) no les va a beneficiar mucho a la hora de conseguir galas importantes, pero ellos están tranquilos en ese aspecto. De hecho, ni se han planteado entrar en negociación con una oficina de contratación. "Es una dinámica compleja: hay un círculo de grupos ya colocados que hacen un círculo cerrado. Si tú consigues entrar en el círculo te conviertes en un elemento más que sirve para cerrarlo. Nosotros estamos aquí para pasarlo bien y nos sorprendemos muchas veces cuando existen enfrentamientos y disputas entre grupos que no llegas a comprender. Cuando no lo pasas bien, lo mejor es dejarlo. Nosotros decidimos cuándo, dónde y por qué dinero queremos tocar. Esas decisiones no las va a tomar nadie por nosotros. Al fin y al cabo, esto es rock'n'roll". La escena De ese tema pasamos a hablar de la escena rockera que se vive en nuestro país: cómo aguantan los grupos, cómo les tratan los medios Entre los nombres que salen aparece el de Ska-P: "Han pillado una onda que mola y tienen un directo buenísimo. Además, como son amigos nuestros, siempre hablaremos bien de ellos". Chococrispis, Koma, Platero y Tú son otros de los grupos que surgen en la conversación. "Hay cosas muy buenas y muy variadas, tanto en el terreno más experimental como en el más clásico". Les pregunto si ellos se consideran más experimentales o más clásicos. "¿Nosotros? Más clásicos", dice Kake mientras sonríe y da un trago a su cerveza. "La escena no está tan bien, aunque haya calidad y cantidad. Podría estar mucho mejor si las compañías y los promotores apostaran más por lo de aquí. Ahora hay un momento muy bueno dentro del rock, pero todavía hay demasiadas bandas de calidad escondidas entre otras que se limitan a copiar lo que se hace fuera". También sale el tema de los medios de comunicación. "La mayoría de las publicaciones de rock apoyan sólo lo que se hace fuera, pero supongo que tendrán sus motivos. Tal vez es que les llegue más material extranjero". Cuando hablamos de rock "alternativo" el adjetivo les hace gracia: "Nosotros también somos alternativos: unas veces tocamos y otras no". Es hora de volver al estudio porque ya está todo preparado para mezclar otra pieza. Lola ya ha colocado todos los botoncitos en su sitio y empiezan a sonar los acordes de una nueva canción. "La rosa roja" será el tema elegido para ser editado como single y, a la hora de escribir esto, el disco ya está siendo prensado. Será un picture disc que no tendrá carpeta y que, probablemente, no saldrá a la venta, limitándose las copias a labores de promoción. En el álbum también hay invitados, aunque no volverán al estudio porque todo el material ha sido grabado ya. Felipe, el ex de Tequila, aporta el bajo en un tema; Sergio Lavandera puso los saxos; Kosta, de Boikot, añade una guitarra española, y Dayan Abad "un verdadero monstruo cubano que conocimos aquí", también incorpora arreglos de guitarra. Junto a ellos hay participaciones de Angela Alcañiz (VK) aportando su voz en un tema y de Sergio del Castillo y sus percusiones. Incluso la propia Lola Román ha incluido su voz en unos coros y se ha contado con la colaboración de la pequeña Sara, la hija de JuanPe y su chica. "Estamos muy contentos de grabar aquí y esperamos que el resultado final haga justicia a nuestro trabajo. Guardamos un buen recuerdo de Go, el estudio en el que grabamos 'Vamos a liarla', pero sus medios no son comparables con los que podemos utilizar aquí. Además, Lola se enrolla un montón y nos ayuda en todo lo que puede". Cuando acaba el tema les comento que no quedaría nada mal una remezcla techno de la pieza. "No me importaría "señala Kake", pero tendría que escucharlo para saber si me gustaría. No soy demasiado admirador de esas corrientes". JuanPe añade que a él no le disgustan tendencias como el techno o el hip hop, "aunque es difícil que escuche un álbum entero. Procuro escuchar de todo, pero no todo me conquista". "Escuchar cosas variadas "concluye Juan Carlos" siempre te abre las orejas, pero, después de un tiempo, lo que no sea rock termina cansándome. Del rock no me canso nunca". Les pregunto por sus discos favoritos, por aquéllos que preferirían antes que ninguno, y, como era de esperar, todos tienden al rock. Desde Leño hasta Burning y desde AC/DC hasta Alarma pasando por Kiss, Barón Rojo o Banzai. La chica de JuanPe lo tiene más claro que el resto y no ha necesitado pensar: "¿Los tres que más me gustan? El primero de Caskärrabias, el segundo de Caskärrabias y el tercero que hagan Caskärrabias". Esto es una verdadera fan. E.P.
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