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Billy Bragg. Noviembre de 1998 "El relevo de la antorcha de la canción protesta" Estados Unidos, años 30. Tras la devastadora crisis económica, la gente huye en éxodo masivo a la soleada California, la tierra prometida, y termina dándose de bruces en un lodazal de explotación y miseria En este desolado espectáculo se fija un joven cantante folk de Okemah, Oklahoma, llamado Woody Guthrie, para desarrollar un estilo que, sin proponérselo, es casi invento suyo: la canción protesta. Woody termina mudándose de costa y esparciendo su política-acústica por sindicatos, conciertos benéficos y demás hasta que una enfermedad nerviosa lo retira --aunque sigue escribiendo letras-- a mediados de los 50 y muere una década después. Para entonces, su legado ha entrado en la conciencia colectiva del público (principalmente gracias al éxito de un joven discípulo llamado Bob Dylan) y la bola del género al que dio nacimiento comienza a rodar. Nueva York, 1992. Nora Guthrie, fiel creyente de las ideas de su padre y cuidadora de su legado, celebra en el Central Park el 80º cumpleaños del progenitor comenzando la creación de un archivo que abarque y realce todo su mensaje. Entre los invitados está el politizado y solidario loco inglés Billy Bragg, que impresiona hasta tal punto a Nora que le propone sacar un disco con algunas de las canciones inéditas que Woody había dejado escritas pero sin musicar. Dublín, 1996. Bajo la supervisión de Nora, Billy Bragg, la oveja roja de la quinta post-77, el músico que se pringó en las movilizaciones mineras inglesas de mediados de los 80, el artista que creó un movimiento anticonservador --"Red Wedge"-- o que se dejó la piel en cientos y cientos de causas benéficas, se junta con los americanos Wilco --magnéticos expertos de probada solvencia en géneros musicales americanos-- y paren la colaboración "Mermaid Avenue", la cual campea entre el folk introspectivo, el rockabilly ancestral y el country más emocional y añejo, todo ello inspirado siempre por las visiones líricas, evocadoras y concienciadas, de Guthrie. Hortaleza, 1998. Billy Bragg, responde, vía telefónica, unas pocas preguntas sobre su recién estrenado álbum "Mermaid Avenue". Ahora sólo falta que venga a presentarlo en persona. -- ¿Por qué piensas que Nora te escogió? -- "Bueno. Nora ha dicho en entrevistas que, obviamente, yo hablo sobre el sindicalismo y el internacionalismo, sobre la historia política que me preocupa, pero además dice que yo tengo una calidad humana similar a la de su padre". -- ¿Hiciste la música pensando en ti o en cómo creías que Woody la hubiese hecho? -- "Yo hice mi música, pero en todo momento me guiaron las letras de Woody, ya que las canciones podían ser tocadas de muy distintas maneras. Por ejemplo, 'Way over yonder in the minor key' está tocada muy rápida, como una canción de rockabilly, y no siempre podemos tocarla así en directo, por lo que también puede funcionar como una bonita balada. Ya ves... yo escribí mi propia música, pero la inspiración final fue lo que Woody había escrito". Con Wilco -- ¿Cómo surgió la colaboración con Wilco? -- "Había escuchado 'Been there', un álbum suyo que me parecía buenísimo. Ellos confluyen en muy diferentes estilos y yo sabía que a Jeff Tweedy, su cantante, al que ya conocía de su época en Uncle Tupelo, entendería perfectamente este proyecto si se lo explicaba. Era una oportunidad única en la vida y él reconoció que era una maravillosa oportunidad de hacer algo distinto". -- ¿Seguiste la música de Woody Guthrie? -- "Fue una influencia para Bob Dylan y también lo fue para The Clash. Yo soy muy consciente de que él fue el padre de la música tradicional que yo toco, de la canción protesta en lengua inglesa; es el origen, por lo que siempre me he sentido unido a él, no directamente, pero sí indirectamente, como uno más influido por él". -- ¿Has cambiado el mensaje original en algún sentido? -- "Se mantiene el mensaje. Lo que hicimos fue dotarlo de una sensibilidad más actual. Escogimos canciones que nos pareciesen más contemporáneas, ya que había cosas que sonaban muy anticuadas y algo desfasadas. Por eso, las volvimos a algo más vivo y contemporáneo. Nosotros queríamos hacer una colaboración, no como lo hubiese hecho Woody en los 30. También escogimos muchas canciones de los años 40 y primeros 50". -- Entre las colaboraciones del álbum destaca la inclusión de Natalie Merchant cantando en "Birds and ships" -- "Nosotros, de hecho, grabamos cuarenta canciones y hay otras veinticinco inéditas. Ella canta en un par de ellas. La conozco desde hace muchos años, como amiga, y yo pensaba que este proyecto debería tener una voz femenina en alguna parte debido al estilo de música y las letras de algunas de las canciones. Ella tenía cierto background cantando folk. La lástima fue que no pudiese venir al estudio a grabarlas". -- Como última pregunta, ¿qué opinas de grupos con marcado carácter político como Rage Against the Machine o Chumbawamba? -- "Para mí es muy importante que todo este tipo de grupos tiren hacia delante. Yo añadiría el nombre de Asian Dub Fundation, que tocan música muy buena y moderna y que provienen de una cultura muy antigua. Siempre habrá bandas que quieran darle algo más de sentido al mero hecho de vender un disco. No me preocupa que Chumbawamba se lo estén comiendo todo: sé que saben lo que están haciendo y por qué lo están haciendo y no lo olvidarán fácilmente. La industria en la que trabajamos está llena de contradicciones y si quieres hacer política tienes que ser consciente de un montón de esas contradicciones. Es un momento difícil para Chumbawamba, pero sé que les hará más fuertes". Babas & Turrón
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