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Bela Fleck. Diciembre de 1998 El espíritu del banjo Para muchos, el banjo sólo es un instrumento de película. De película americana, para más señas. De hecho, podía considerarse así hasta mediados de los setenta. Hasta entonces, este instrumento sólo se utilizaba dentro de la música folklórica norteamericana. Pero en aquella época apareció Bela Fleck y, con él, el banjo comenzó a considerarse un instrumento de concierto. Sí, sí. Esa cosa redonda con cuerdas que parece una guitarra hecha con una pandereta. Mucha gente lo conoció gracias a las películas de cowboys y más de uno se enteró de que se podía tocar con talento con el famoso duelo de "Deliverance", aquella película en la que unos excursionistas se tropiezan con un chaval de cara rara que no habla pero que toca el banjo con un virtuosismo inusual. Este instrumento encontró su mejor acomodo en la música country y en el bluegrass y, se quiera o no, apenas ha salido de Estados Unidos. Los músicos europeos quieren tocar el piano, el saxofón o la guitarra, pero no el banjo. -- "Yo amaba su sonido desde crío y a los quince años tuve mi primer banjo. Vivía en Nueva York y lo cierto es que allí no era muy fácil aprender a tocarlo". El que habla es Bela Fleck. No solamente es considerado el gran virtuoso del instrumento, sino que, además, ha obtenido el reconocimiento de verdadero revolucionario. El ha sacado al banjo de la música tradicional y lo ha incorporado al jazz, al reggae e incluso al pop. -- "Había escuchado a Charlie Parker y me había quedado impresionado por su música. Me pasó lo mismo con Chick Corea cuando escuché a Return to Forever. Yo quería hacer esa música, no limitarme a tocar solamente bluegrass. Lógicamente tenía que empezar por ahí, pero no tenía intención de quedarme en eso". El mes pasado aparecieron en España algunas de las primeras grabaciones de Bela. Hoy es un músico consagrado que graba con una multinacional y recorre el mundo constantemente, pero sus primeros discos, curiosamente, aún no habían llegado a España. -- "Cuando grabé 'Daybreak' todavía era muy joven. Tenía algo más de veinte años. Si no hubiera empezado tocando bluegrass nadie me habría respetado como instrumentista, así que empecé por la música tradicional. En el segundo disco que hice ya empecé a experimentar y en cada uno de los siguientes experimentaba un poco más. No tardé mucho en hacer lo que realmente quería" -- ¿Y qué querías? -- "Mi música es una fusión de varias cosas, como una sopa de pescado. Tiene bluegrass, reggae, blues, jazz " Conseguido el reconocimiento en el terreno tradicional, formó su propio grupo. Antes había militado en New Grass Revival junto al mandolinista Sam Bush, pero en el 89 ya era hora de dar forma a los Flecktones. Su idea era formar un trío y casi no tuvo que buscar los músicos. -- "Victor me vio por la tele mientras estaba actuando en Nashville. Me llamó por teléfono, me dijo que le gustaba mi música y empezó a tocar el bajo al otro lado de la línea. Enseguida decidimos trabajar juntos". Victor es Victor Lemonte, bajista y chelista de los Flecktones. Parece un tipo normal, no como el otro individuo que les acompaña en directo, ése que se hace llamar Future man". Flecktones -- "Es el hermano de Victor. La primera vez que le vi estaba intentando meter una guitarra en la batería. Literalmente". Lógico. Sólo así se puede entender al creador del drumitar, un instrumento propio con el que Future man realiza la parte percusiva del grupo. El instrumento es una especie de guitarra que reproduce los sonidos de la batería mediante pulsadores. -- "Llevaba pensando en ello mucho tiempo. Al principio quería tocar la batería con los dedos, pero los tambores no eran lo suficientemente sensibles, por lo que buscó unas almohadillas, las adaptó a unos sensores y conectó todo a un sintetizador. El invento funcionaba, pero era demasiado lento y, por tanto, no valía. Tú no puedes estar tocando un instrumento que tarda en sonar un segundo". Con tiempo y paciencia, este hombre, totalmente identificable cuando te presentan al grupo en su conjunto, terminó construyendo una batería electrónica sobre un cuerpo de guitarra con suficiente sensiblidad como para que, al tocarla con un dedo, los sensores respondan adecuadamente en tiempo real. El diseño que lleva en directo es espectacular, de color morado y tan pulido que brilla en cuanto se refleja cualquier foco. Future Man es el único batería del mundo que no toca sólo de pie, sino que también lo hace andando y bailando. El otro Flecktone es Jeff Coffin, la última incorporación. El se encarga de los saxos, clarinetes, flautas y demás virguerías. Su primera participación con la banda la ha realizado en "Left of cool", el último disco editado de ellos. -- "De momento es miembro de la banda, pero no puedo decirte por cuánto tiempo, aunque espero que sea mucho. El influye mucho en nuestro sonido en este último disco, pero no sólo él, ya que todos hemos aportado algo sobre nuestros anteriores trabajos. Future Man, por ejemplo, canta y todos tocamos otros instrumentos que antes no usábamos". Escuchar la música de Bela Fleck sorprende por completo a quien crea que el banjo tiene un único sonido. En Estados Unidos, sin embargo, ya nada de lo que haga Bela llama la atención. En el 97 le dieron un Grammy en el apartado de pop instrumental, es un habitual en los festivales de jazz, sigue apareciendo en los shows country de la tele norteamericana y en el último año se ha presentado ante el público rockero. -- "Ha sido en actuaciones de Dave Mathews o de Phish en las que nosotros éramos los teloneros. Llegábamos a tocar en estadios delante de setenta mil personas y ahora mucha de esa gente que no nos conocía compra nuestros discos y va a vernos a nuestros conciertos. Es difícil saber lo que le gusta a la gente joven y por eso hacemos estas actuaciones junto a músicos de rock y pop". Prestigio Ha grabado seis discos desde que fichara por la Warner en 1989 y casi todos han obtenido premios o nominaciones a los más altos galardones. Bela es uno de esos músicos que todos los años obtiene algún premio gracias a los lectores de alguna revista o a los miembros de alguna asociación. Y no estamos hablando de pequeñas cosas. En el 91 subió hasta el #1 en las listas de jazz y en el 90 ya había sido nominado al Grammy. Este año, por ejemplo, los lectores de "Jazztime" y "Down beat", las dos biblias del jazz, le han elegido como mejor instrumentista. -- "Me interesan otras cosas, pero ciertamente no demasiado. Estoy casado y, con mi mujer, hago cosas que no tienen nada que ver con la música. De todas maneras, todo mi tiempo libre lo ocupa la música. Cuando no estoy tocando o actuando estoy en el estudio de mi casa jugueteando con la mesa, buscando maneras de editar o realizando mezclas. También me lleva tiempo todo lo relacionado con el grupo, atender a la prensa, preparar los shows o relacionarme con la compañía discográfica". Un hombre embebido por la música. No es extraño que a estas alturas ya haya tocado con el propio Chick Corea, uno de sus ídolos, y con gente del prestigio de Paquito D'Rivera, Bruce Hornsby, Branford Marsalis o John Scofield. A lo largo del año, Bela, con sus Flecktones, se sube al escenario más de doscientas veces. -- "Es como si realizaras tu entrenamiento diario. Para mí es tan fácil tocar como hablar, por lo que no es algo que me cueste trabajo. Además, así ensayo y mejoro continuamente. Es como cuando corres: si lo haces todos los días no te cansa, pero si lo haces un día a la semana siempre terminas matado. No quiero abandonarlo nunca". Su trabajo creativo no es menor. Ahora se trae entre manos tres proyectos distintos que tendrán frutos a no tardar mucho. Uno es su próximo álbum -- "Será de bluegrass tradicional y empezaré a grabarlo en enero. Tendré muy buenos colaboradores para hacer ese disco y se hará a la manera clásica". Aparte de su faceta folkie, Bela seguirá su rumbo con los Flecktones y buscará un resultado final a su colaboración con un tablista hindú. Es una manera de no aburrirse nunca. E.P. Bela Fleck & Flecktones. "Left of cool". Warner 936246896
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