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Backyard Babies. Noviembre de 1998

El rock que vino del frío

"Total 13" es su segundo álbum y tiene un montón de papeletas para ganar la rifa al mejor disco del año. Son suecos, pero vieron la verdadera luz en Estados Unidos cuando sintieron en su carne la energía que aún destila el punk realizado en sala pequeña. Cuando pasaron por España, culminaron nuestras expectativas y ya se han convertido en inolvidables. Puede que no crezcan, pero, sin duda, para quien los haya visto y escuchado sería una lástima que los BB no se convirtieran en uno de los grandes.

DECLARACION DE INTENCIONES

Nicke Borg, voz solista y guitarra rítmica: "A lo mejor yo no diría que 'Total 13' es un disco imprescindible. No tanto. Pero es lo mismo que fue el 'Appetite for destruction' de Guns n'Roses en el 87 o el 'Never mind the bollocks' de los Pistols diez años antes".

Pretenciosos. ¡Oh, no! Probablemente, si alguna de las bandas que se levanta todos los días de la cama con la habitación llena de grupies hubiera hecho un disco como éste sí serían pretenciosos. Pero este cuarteto de suecos ni siquiera llega a ello. Han organizado una rueda de prensa en La Vía Láctea para hablarnos de su actual gira, pero la conversación en torno a ello se acaba pronto: "Este año hemos tenido dos días de vacaciones", señalan.

Su presencia no pasa inadvertida a los clientes del bar. Dregen, el guitarrista, lleva los brazos tatuados hasta las uñas esmaltadas en negro, los ojos pintados, un montón de collares y pulseras en ambos brazos, una camiseta roja sin mangas ni hombros y un pantalón vaquero con un agujero en la rodilla más grande que mi mano. Muchos le señalan como el líder del grupo y la mayoría de quienes conocen a Backyard Babies saben que estuvo en Hellacopters, banda con la que ya visitó España para actuar en la última edición del Festimad. "Sí, claro que me jodió tener que salir de los Hellacopters. A todo el mundo le gustaría estar en las dos mejores bandas de rock del mundo, pero todos sabemos que eso es imposible".

PRECEDENTES

Al principio eran cinco, pero no podía decirse que fueran un grupo porque no sabían tocar. Aprendieron y pronto se quedaron en un cuarteto: Nicke, Dregen, John Blomquist y Peter Carlsson. Vivían en un pueblo al lado de Estocolmo "donde no tenías muchas opciones de crecer. Algunos solían meterse a hacer deporte, otros se juntaban alrededor de las drogas… pero nosotros decidimos formar una banda".

No recuerdan de dónde sacaron el dinero para costearse su primera grabación. Era un vinilo de doce pulgadas que titularon "Something to swallow", un disco que les permitió empezar a hacer bolos. No les fue mal. Una de sus primeras actuaciones la hicieron en el Hulsfred Festival, algo así como la versión sueca de Donnington. Más tarde vendría su fichaje por Megarock y el lanzamiento de su primer EP oficial. Estamos en 1992 y cada vez faltaba menos para su debut en formato grande. Ese no fue otro que "Diesel and power", un álbum de glam rock que promocionaron con… ¡una gira europea!

SEGUNDO CAPITULO

"En el 94, toda la acción parecía generarla la escena grunge y daba la impresión de que no había sitio para nosotros". ¡Qué injusta es la vida! Un grupo sueco que no puede competir con la todopoderosa industria americana. "Nos gustaba la música de Guns n'Roses y Social Distorsion. De ellos nos encantaban cómo hacían las letras y los riffs de guitarra". Ya han salido dos de las influencias más marcadas de los Backyard Babies, pero no son las únicas. Apunta a los Kiss, Sex Pistols, LA Guns, New York Dolls, Dictators, D Generation y, por supuesto, Hanoi Rocks. ¿Te lo imaginas? "Estaban los Ramones, Motley Crue, los Stooges… pero Hanoi Rocks fue la primera banda que nos enseñó que no había que ser de Nueva York o de Londres para tocar punk rock. Ellos nos inspiraron y aquí estamos".

MANUAL DE USO

Una cosa que suele ser muy difícil para quien escribe es explicar lo que oye. Hay veces que basta con colocar una etiqueta a la música aun sabiendo que el músico te va a poner cara de asco. Afortunadamente, los BB lo tienen claro. "No tenemos un estilo como puede ser el heavy o el hard rock, por lo que en la época del grunge no podíamos hacer nada. Eramos como una mezcla entre Kiss y los Ramones. Teníamos que esperar para llevárnoslo todo". ¿Glam o punk? ¿En qué quedamos? "Conservamos el glam porque está ligado a una actitud. Es como el punk. No se trata de maquillarse si eres glamie o de liarte a golpes con la gente si eres punk. Son actitudes musicales que se demuestran en el escenario".

¿Escenario? Era la palabra mágica. Esta gente tenía que demostrar lo buenos que son en el escenario.

AL OESTE

En 1997 el grupo firmó con MVG Records, la compañía que, entre otros, tenía en su catálogo a Clawfinger y a Mary Beats Jane. Allí editaron "Knockouts", un EP cuyo material ya había sido grabado con anterioridad. Después de que saliera a la venta, el grupo hizo las maletas y se largó a Alemania, ya que les habían contratado como teloneros de Social Distorsion en una gira por el país. La cosa salió tan redonda que los Distorsion les propusieron acompañarles en su nuevo tour por Estados Unidos y Canadá. "Decidimos meternos con ellos en la carretera por un período de dos semanas. Luego usaríamos una más yendo a Nueva York para hacer nuestros propios shows".

El caso es que cuando llegaron a Nueva York se encontraron (no les preguntes cómo: no lo recuerdan) en la fiesta de cumpleaños de Joey Ramone. "Estábamos tan nerviosos que no hacíamos más que beber. Cuando tuvimos a Joey delante le dimos una copia de nuestro disco sin saber lo que pensaría de nosotros. Salimos corriendo a escondernos y bebiendo casi a dos manos de la vergüenza que nos daba. Imaginate: los Dictators, Iggy Pop… todo Nueva York estaba allí. De repente notamos que lo que está sonando es nuestro disco. Lo pincharon un montón de veces y parece que les gustó".

ON ROAD

Después del aterrizaje, llegó el despegue otra vez. Vino de la mano de Dictators y D Generation, dos bandas que apadrinaron a los BB en sus andanzas por la gran manzana. "Nos ayudaron mucho. Se enrollaron con nosotros y surgió una gran relación. Nos encantaría devolverles el favor y hacer algo con ellos en Escandinavia. El año que viene estaremos otra vez de gira con D Generation". El caso es que un contrato para dos fechas se convirtió en otro de siete conciertos en una semana. Allí se comentó de Backyard Babies que eran una banda que se parecía por igual a los Ramones, los Stooges y los Sex Pistols. Evidentemente, estaban en la tierra del punk y la conquista de Inglaterra tenía que ser, por fuerza, mucho más fácil.

A finales del 97, nuestros protagonistas tocan en Londres. Resultado: les ofrecen un contrato con el sello Coalition, una filial de Warner que es distribuida en todo el mundo por Eastwest. El día que firman se emborrachan.

TOTAL 13

"El cambio fue muy natural. Al principio queríamos ser como los Guns n'Roses, pero, desde entonces, parece que el rock se cayó. Queríamos algo más agresivo, algo que hiciera subir al rock. Así nació 'Total 13'. Es probable que nuestro tercer disco sea más positivo, pero también será más agresivo". Hablar de "Total 13" no es difícil, ya que en nuestra redacción se ha convertido en el disco del año. Fue puesto a la venta, precisamente, el 13 de abril, aunque en España ha tenido que esperar unos meses para ver la luz. "Aparte de tener trece canciones totales dicen que el trece es el número de la mala suerte", dice Dregen mientras muestra uno de los tatuajes de su brazo con el número trece.

¿Puede definirse lo que es "Total 13"? "El rock son tres acordes. A eso la gente lo llama punk. El caso es que nosotros sacamos los tres acordes buenos", señala Nicke. La principal diferencia entre Backyard Babies y el resto de los grupos de su generación no es la música, sino, probablemente, la actitud. "Lo importante es que sea coherente y verdadera. A estas alturas no se pueden inventar cosas porque en el rock ya está todo inventado".

SEÑAS DE IDENTIDAD

"Sí. Nos programaron el vídeo de 'Back to the bone' en la MTV, pero eso no es tan importante. Allí eres uno más y nuestro público no es de los que tiene dinero para permitirse una televisión de pago. Lo que nos ha permitido ampliar nuestro público ha sido, sobre todo, nuestro directo". ¿Y cómo es ese maravilloso directo? "Divertido, entretenido. No hacemos una bandera de nada". Pero uno puede preguntarse: ¿no habrá cambiado el público si en el primer disco erais unos glamies descarados y ahora sois un balazo de punk rock con carmín? "Nuestro público es ahora más variado. Hay más tías que se suben al escenario y que ocupan las primeras filas".

Hay quien señala que con los BB puede pasar como con los grupos de los ochenta: tener un despegue enorme para terminar tocando en salas de doscientas personas. No hablamos ni siquiera de los Guns n'Roses. Esos ya ni actúan. "La gente es más inteligente que en los ochenta. Es lógico que esas bandas hayan terminado así", señala Nicke. "Es como las bandas de Seattle. Ahora ya se ha terminado el fenómeno del grunge y ser de Seattle es como una cruz para un grupo: nadie le hará caso".

Eso mismo puede suceder con las bandas escandinavas que parecen estar tomando Europa en una enorme invasión: Hellacopters, Turbonegro, Backyard Babies"… "En Suecia ha bajado bastante el nivel de vida y es lógico que su música se haya endurecido. Hay otros países en los que ha pasado lo contrario". Interesante reflexión a la hora de mirar a España. Cuando teníamos una única televisión, la seguridad social no llegaba a todos los ciudadanos y la inflación estaba en el veinte por ciento anual aquí triunfaban los heavies. Ahora parece ser el turno de Alejandro Sanz, Mónica Naranjo y Ella Baila Sola.

Vendrá el futuro de la música del norte. Tal vez. Lo que está claro es que ya han llegado los Backyard Babies y, de momento, es más que suficiente para salvar un año que parece estarse caracterizando por la música para la gente mayor.

E.P.

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